La Comunidad Valenciana siempre ha estado en la vanguardia del desarrollo ferroviario en España. Lo estuvo hace 150 años, fecha en la que se inauguró la línea que unía la ciudad de Valencia con el municipio de Vila Nova del Grau, hoy día el puerto de la ciudad, y lo está ahora cuando van tomando forma los proyectos ferroviarios que traerán la Alta Velocidad a esta Comunidad.

Desde que comenzó la andadura ferroviaria se fue conformando una red en torno a la comercialización de los productos agrarios para la exportación de los mismos por vía marítima y terrestre hacia el interior y el litoral peninsular. El gran salto fue pasar del autoconsumo y el abastecimiento local, y como mucho comarcal, a la distribución de los productos tanto en España como fuera del país. Y todo esto gracias al ferrocarril.

En el año 1852 también se inauguran las líneas Valencia-Silla y Silla-Benifayó pertenecientes al Ferrocarril del Grao de Valencia a San Felipe de Játiva. En 1856 cambia su denominación por la de Sociedad del ferrocarril del Grao de Valencia a Almansa, y en 1862 pasa a llamarse Sociedad de los Ferrocarriles de Almansa-Valencia-Tarragona. Pocos años después, en 1892, es absorbida por la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España. La principal arteria ferroviaria valenciana se completa en 1867, con la inauguración del tramo hasta Tarragona. La otra gran compañía ferroviaria del momento, Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), se hace cargo en 1858 de la línea Almansa-Alicante. Por otro lado, en 1884, la Compañía de Ferrocarriles Andaluces inaugura la línea Alicante-Murcia. Posteriormente, en 1902 el Central de Aragón completa la línea férrea que une Valencia con Aragón, remontando el valle del río Palancia desde Sagunto. Los años siguientes dan como fruto la incorporación de nuevas líneas al sistema ferroviario de manera imparable hasta aproximadamente 1920. De esta forma, el ferrocarril de vía ancha se perfila como fundamental en la interconexión entre los grandes núcleos de población valencianos con el resto de España.

Pero a medida que transcurre el tiempo van sumándose otros medios de ferrocarril que impulsan las conexiones locales y provinciales, sin menoscabo del primero. Los ferrocarriles de vía estrecha en la Comunidad Valenciana inician su servicio en 1888, uniendo la ciudad de Valencia con el municipio de Paterna. En apenas un mes la línea alcanza ya la localidad de Llíria. Ese mismo año un ferrocarril de ancho métrico conecta también la ciudad de Castellón con su puerto, El Grao de Castellón. Tampoco se puede olvidar, la línea Alicante-Denia (continuación de la línea Carcagente-Denia), inaugurada en 1915 por la Compañía de los Ferrocarriles Estratégicos y Secundarios de Alicante y que posteriormente pasó a Feve. Actualmente esta línea está gestionada por Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), y su prolongación es la primera línea de tranvía de la ciudad de Alicante.

Sin embargo, la primera línea tranviaria de la Comunidad, de ancho métrico, unió también la Ciudad de Valencia con el puerto de El Grao en junio de 1876. Sin embargo, no es hasta casi una década después cuando se crea la Sociedad Valenciana de Tranvías (SVT), que tiene un gran desarrollo en la ciudad de Valencia y su área de influencia hasta 1970, fecha en que los tranvías dejan de circular. Posteriormente, en 1993, este medio de transporte urbano es recuperado por FGV, empresa creada en 1986.

Por otro lado, ya en 1941 se plantea la necesidad de llevar a cabo un sistema de transporte de carácter urbano, primer metro de Valencia, dada la "saturación del tráfico" en el centro de la ciudad de entonces. Esta iniciativa no llegó a producirse materialmente hasta que FGV inaugura la primera línea de Metro de la ciudad en 1995.

Hoy en día, la Comunidad Valenciana está dotada de servicios ferroviarios de largo recorrido con un gran valor añadido, operados por Renfe, que unen físicamente el triángulo territorial Madrid, Alicante-Valencia y Barcelona, ejes muy relevantes dentro de la economía española. En primer lugar, la línea de Velocidad Alta Alicante-Valencia-Castellón-Barcelona, unida mediante el Euromed. Pero también las conexiones con Madrid, con el Altaria desde Alicante, y con el Alaris desde Castellón-Valencia. Ésta última relación se verá afectada con el proyecto de la línea de Alta Velocidad Madrid-Valencia, que unirá la capital del Turia con la capital de España en apenas hora y media.

También hay que mencionar la gran importancia que actualmente tienen en la Comunidad Valenciana las líneas de cercanías de Renfe, que en número de siete surcan toda la región.

Con motivo de esta tercera conmemoración de los inicios del ferrocarril en España, tras los de Barcelona-Mataró (1848) y Madrid-Aranjuez (1851), línea ésta última que fue primer paso para unir Madrid con la Comunidad Valenciana (Alicante), la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, con el patrocinio de la Generalitat Valenciana y de Renfe, presenta esta exposición con la que se pretende dar una idea gráfica del panorama ferroviario valenciano desde sus comienzos, a mediados del siglo XIX, hasta los años sesenta del pasado siglo XX a través de las fotografías de la Colección de Juan José Díaz Prósper. Estas imágenes, en muchos casos desconocidas y en otros muchos casi olvidadas, nos permiten recordar el importante pasado que tuvo el ferrocarril, e imaginar el todavía más importante futuro que le espera en los próximos 150 años.